Historia de la Fotografía
La fotografía ha sido durante mucho tiempo un pasatiempo favorito de muchas personas y la profesión de otras a lo largo de todo el mundo. A todos los niños, adolescentes y adultos les encanta sacar fotos de sus lugares, personas, eventos y momentos favoritos para ayudarles a grabar y compartir sus recuerdos con los demás. La palabra fotografía procede de la combinación de las palabras griegas “photos”, que significa luz, con la palabra “graphein”, que significa dibujar. Sir John Herschel utilizó por primera vez este término en 1839 cuando combinó las dos palabras griegas, y el resultado fue un éxito inmediato.
La primera fotografía de “imagen fija” fue tomada en 1827 por dos inventores franceses con los nombres de Joseph Nicéphore Niépce y Louis Jacques Mande Daguerre. En principio, los dos trabajaban juntos, pero Niépce murió inesperadamente poco después de que la primera imagen fija fuera capturada. Daguerre trabajó durante varios años en desarrollar un método para capturar una “foto” de una imagen fija durante largos períodos de tiempo ya que las fotografías originales requerían largos períodos de tiempo de exposición y las imágenes se desvanecían rápidamente. La primera fotografía moderna se llamó siguiendo el nombre de Daguerre, y que se conoció como la daguerrotipia. En 1839, en colaboración con el hijo de Niépce, Daguerre vendió el proceso de las daguerrotipias al gobierno francés. Entonces el gobierno francés publicó un manual sobre el tema y el proceso llegó a ser muy popular en toda Europa.
La fotografía requiere de dos procesos diferentes. El primero de ellos es el de la captura de la imagen a través de un dispositivo tal como una cámara. El segundo proceso es la transferencia de la imagen a un medio y su preservación. El segundo proceso fue, con mucho, el más difícil ya que las diversas sustancias químicas tendían a causar que las imágenes perdieran intensidad o incluso que desaparecieran totalmente con el tiempo. No fue hasta 1871, cuando Richard Maddox inventó una forma de utilizar un proceso de revelado seco que utilizaba la gelatina, que la fotografía se convirtió en un proceso más práctico y más económico que con los procesos originales de revelado en mojado.
Para acercar el proceso a un mayor número de personas se utilizaron unas tiras delgadas de celuloide para capturar imágenes en una sencilla y relativamente barata cámara en forma de caja. La primera cámara de caja con película de celuloide fue comercializada por George Eastman en 1884.
La fotografía se hizo increíblemente popular tanto en Europa como en América. Esta fue una de las pocas tendencias que resultaban asequibles tanto para los trabajadores como para la clase alta. En Londres, en 1857, había más de 147 diferentes estudios fotográficos. Una foto costaba aproximadamente una guinea en ese momento, que era casi igual al jornal de una semana. Dentro de pocos años el coste de una fotografía se reduciría a sólo unos pocos chelines.
Hubo muchas invenciones que condujeron al aumento de la popularidad de la afición a la fotografía. La mayoría de los fotógrafos están de acuerdo en que la producción comercial de las cámaras fue el mayor impulso para popularizar el arte. Las cámaras instantáneas y el revelado comercial de las películas a precios razonables también ayudaron a convertir la cámara en parte integral de casi todos los hogares. Actualmente, la fotografía digital, las cámaras desechables, e incluso las cámaras incorporadas en los teléfonos, continúan convirtiendo a la fotografía en parte importante de nuestras vidas.